
El pasado sábado 18 de julio, las puertas de IPECHI Isla de Maipo se abrieron para dar lugar a una jornada inolvidable: nuestro esperado Encuentro de Coros. Bajo el lema del Salmo 150:6 —"Que todo lo que respira alabe al Señor"—, nos unimos bajo un mismo sentir con el título que marcó el corazón de cada asistente: "Eres mi respirar". La atmósfera estuvo cargada de una devoción especial. Aunque las inclemencias del tiempo impidieron que nuestros hermanos de IPECHI Curicó nos acompañaran físicamente, los tuvimos presentes en nuestras oraciones y en cada nota elevada al Creador. Sentimos su ausencia, pero nos fortaleció saber que, aun a la distancia, la fe nos mantiene conectados. La jornada cobró una fuerza única junto a la delegación de IPECHI Talagante, con quienes compartimos el privilegio de entonar alabanzas que fueron mucho más que música: fueron nuestra manera de reconocer que Dios es, efectivamente, el aire que llena nuestros pulmones y el motivo de nuestro canto. Fue un tiempo de unidad ministerial, de intercambio de talentos y, sobre todo, de humillación ante Su presencia. Cada melodía resonó con la convicción de que, sin importar los desafíos del camino o las condiciones externas, nuestra razón de ser es glorificar Su nombre. Agradecemos a cada hermano y hermana que hizo posible este encuentro. Nos llevamos el compromiso de seguir siendo instrumentos afinados para Su obra, recordando siempre que mientras tengamos aliento, nuestra voz será para Él.

El pasado sábado 18 de julio, las puertas de IPECHI Isla de Maipo se abrieron para dar lugar a una jornada inolvidable: nuestro esperado Encuentro de Coros. Bajo el lema del Salmo 150:6 —"Que todo lo que respira alabe al Señor"—, nos unimos bajo un mismo sentir con el título que marcó el corazón de cada asistente: "Eres mi respirar". La atmósfera estuvo cargada de una devoción especial. Aunque las inclemencias del tiempo impidieron que nuestros hermanos de IPECHI Curicó nos acompañaran físicamente, los tuvimos presentes en nuestras oraciones y en cada nota elevada al Creador. Sentimos su ausencia, pero nos fortaleció saber que, aun a la distancia, la fe nos mantiene conectados. La jornada cobró una fuerza única junto a la delegación de IPECHI Talagante, con quienes compartimos el privilegio de entonar alabanzas que fueron mucho más que música: fueron nuestra manera de reconocer que Dios es, efectivamente, el aire que llena nuestros pulmones y el motivo de nuestro canto. Fue un tiempo de unidad ministerial, de intercambio de talentos y, sobre todo, de humillación ante Su presencia. Cada melodía resonó con la convicción de que, sin importar los desafíos del camino o las condiciones externas, nuestra razón de ser es glorificar Su nombre. Agradecemos a cada hermano y hermana que hizo posible este encuentro. Nos llevamos el compromiso de seguir siendo instrumentos afinados para Su obra, recordando siempre que mientras tengamos aliento, nuestra voz será para Él.

El pasado sábado 18 de julio, las puertas de IPECHI Isla de Maipo se abrieron para dar lugar a una jornada inolvidable: nuestro esperado Encuentro de Coros. Bajo el lema del Salmo 150:6 —"Que todo lo que respira alabe al Señor"—, nos unimos bajo un mismo sentir con el título que marcó el corazón de cada asistente: "Eres mi respirar". La atmósfera estuvo cargada de una devoción especial. Aunque las inclemencias del tiempo impidieron que nuestros hermanos de IPECHI Curicó nos acompañaran físicamente, los tuvimos presentes en nuestras oraciones y en cada nota elevada al Creador. Sentimos su ausencia, pero nos fortaleció saber que, aun a la distancia, la fe nos mantiene conectados. La jornada cobró una fuerza única junto a la delegación de IPECHI Talagante, con quienes compartimos el privilegio de entonar alabanzas que fueron mucho más que música: fueron nuestra manera de reconocer que Dios es, efectivamente, el aire que llena nuestros pulmones y el motivo de nuestro canto. Fue un tiempo de unidad ministerial, de intercambio de talentos y, sobre todo, de humillación ante Su presencia. Cada melodía resonó con la convicción de que, sin importar los desafíos del camino o las condiciones externas, nuestra razón de ser es glorificar Su nombre. Agradecemos a cada hermano y hermana que hizo posible este encuentro. Nos llevamos el compromiso de seguir siendo instrumentos afinados para Su obra, recordando siempre que mientras tengamos aliento, nuestra voz será para Él.
El pasado sábado 18 de julio, las puertas de IPECHI Isla de Maipo se abrieron para dar lugar a una jornada inolvidable: nuestro esperado Encuentro de Coros. Bajo el lema del Salmo 150:6 —"Que todo lo que respira alabe al Señor"—, nos unimos bajo un mismo sentir con el título que marcó el corazón de cada asistente: "Eres mi respirar". La atmósfera estuvo cargada de una devoción especial. Aunque las inclemencias del tiempo impidieron que nuestros hermanos de IPECHI Curicó nos acompañaran físicamente, los tuvimos presentes en nuestras oraciones y en cada nota elevada al Creador. Sentimos su ausencia, pero nos fortaleció saber que, aun a la distancia, la fe nos mantiene conectados. La jornada cobró una fuerza única junto a la delegación de IPECHI Talagante, con quienes compartimos el privilegio de entonar alabanzas que fueron mucho más que música: fueron nuestra manera de reconocer que Dios es, efectivamente, el aire que llena nuestros pulmones y el motivo de nuestro canto. Fue un tiempo de unidad ministerial, de intercambio de talentos y, sobre todo, de humillación ante Su presencia. Cada melodía resonó con la convicción de que, sin importar los desafíos del camino o las condiciones externas, nuestra razón de ser es glorificar Su nombre. Agradecemos a cada hermano y hermana que hizo posible este encuentro. Nos llevamos el compromiso de seguir siendo instrumentos afinados para Su obra, recordando siempre que mientras tengamos aliento, nuestra voz será para Él.